No conseguirá su propósito de que se de la confrontación entre la ciudadanía
nuevo se pudo constatar el proceder de aquel que no tiene la talla humana para dar lecciones a nadie, si dijo que se retiraba, pues que lo cumpla, que por una vez haga algo mínimamente honesto.
En el día de ayer, de
Es intolerable que el impresentable de Aznar, tenga la soberbia de vociferar
rabiosamente diciendo que todos aquellos votos que no sean para el PP, son
votos para Batasuna. Pretender que aquellos que no votan a su partido, son
votos para romper el país que, es lo que sostienen, es una infamia, ya que es
evidente que, los votantes de formaciones de ámbito estatal, o votantes de
partidos municipalista, o de grupos regionalistas, para nada están en contra del
país, y consecuentemente no están a favor de que el país se rompa.
Así mismo, meter el miedo a los ciudadanos, diciendo que se está en una situación
semejante a los años treinta que, cuyo desenlace fue la guerra civil, es cuanto
menos poco responsable, a menos que veladamente esté desvelando aquello que
le gustaría que ocurriera, de lo cual se entendería el gran afán que tienen es su
partido al provocar la confrontación de forma reiterada.
Y si ese cínico teme por la democracia, cosa que dudo a tenor de su trayectoria,
puede estar tranquilo, ya que no creo que los militares en su conjunto, ahora
estén por aventuras golpistas, cosa que seguramente le dificulta su estrategia de
amedrentar a los ciudadanos, metiéndoles miedo ante la posibilidad de un golpe
militar.
Es evidente que el poder financiero y empresarial, no están por la labor de tensar
la situación, por lo que ese impresentable no puede contar con ellos para
desestabilizar el país.
También parece obvio que, aunque los de la jerarquía eclesiástica católica, son
firmes seguidores de ese partido plagado de mentiroso manipuladores, no le será
suficiente, ya que buena parte de la iglesia de base, está algo alejada de la
jerarquía, y por lo tanto, se entiende que no se dejan utilizar para acrecentar la
confrontación. Y además la mayoría de la ciudadanía no se siente nada
identificada con los retrogradas de la iglesia.
Así mismo, la ciudadanía, mayoritariamente, no se siente para nada cercana a
colaborar con la estrategia de los peperos. Y prueba de ello es que, solo vota el
80% del censo, siendo optimistas, de los cuales, solo el 40% vota a los nefastos
peperos, y obviamente, sí votan todos aquellos que apoyan a esa nauseabunda
formación política, cosa que no pasa entre el segmento de la ciudadanía más
cercana a tendencias progresistas, ya que entre los que se abstienen,
mayoritariamente son de izquierdas, así como también mayoritariamente son
progresistas aquellos votos nulos, votos en blanco. Y además el voto progresista
en una parte considerable, está disperso entre grupos minoritarios, cosa que la
derecha prácticamente no se dispersa, aglutinándose en apoyar a los mentirosos
de los peperos.
Y hoy, ese Rajoy, dice que Zapatero pacta con los radicales, espero que no sea
cierto, ya que sería una traición que Zapatero formase gobierno con ministros
peperos.
Por suerte, hoy en día no pueden manipular impunemente a la ciudadanía, de ahí
que tras evidenciarse la gran mentira del 11-M, los peperos fueron colocados allá
donde se merecen, y por mucho que lo intenten, la confrontación sistemática que
provocan, no ara que los ciudadanos en su conjunto, pierdan la perspectiva.
A ver cuando los de la derecha, se liberan de su cobardía, e impulsan una
formación política que sea de centro, y obviamente democrática. Eso es necesario
para garantizar una alternancia democrática, ya que aquellos que tienen las riendas
del PP, no son aptos para gobernar.
